INDICE. La mano de la diosa.
CAPITULO I. Desde la periferia
(...) Sucede, sin embargo, que me siento responsable de que ciertas informaciones y circunstancias alcancen a ser develadas, sean cuales sean las consecuencias.
CAPITULO II. Mila
“Zahir, en árabe, quiere decir notorio, visible; en tal sentido, es uno de los noventa y nueve nombres de Dios...” (J. L. Borges)
CAPITULO III. Sereira
Como precaución elemental, había dejado de contestar mis cuentas de correo electrónico.
CAPITULO IV. Eugène
Resultó que Sereira era Eugène.
CAPITULO V. Pedanía
Los sótanos o bodegas existen en todas las construcciones antiguas de Aranjuez, y la leyenda popular hace comunicar los edificios importantes mediante una red de túneles.
CAPITULO VI. La Bodega
Nuestro famoso viticultor carece de conocimientos enológicos, pero anda sobrado de imaginación, para nuestra suerte.
CAPITULO VII. Ángel
Tenía que reconocer que me estaba divirtiendo, a pesar de mi papel pasivo.
CAPITULO VIII. Iniciación
Mis buenas intenciones laborales se vieron pronto interrumpidas por una llamada de Eugène que, extrañamente, no me molestó.
CAPITULO IX. La Corrala
Carlos, el pajarero como Mila nos dijo, tenía tienda abierta dos manzanas más abajo.
CAPITULO X. El Tubo
-Es increíble Mila –comenté.
CAPITULO XI. El documento
Martes, a tantos de tantos... Lo que contenía el tubo.
CAPITULO XII. La escalera del jardín
La escalera era una idea obsesiva de Eugène.
CAPITULO XIII. Buda
-“Buda” parece remitir a la India, al Tibet, al oriente, en cualquier caso.
CAPITULO XIV. Cámara térmica
Con una pequeña bolsa de piel, muy usada, al lado, encontramos al doctor esperándonos junto al portal de mi apartamento.
CAPITULO XV. Lesbos
Parecía que yo andaba de suerte.
CAPITULO XVI. Resaca
El cactus destinado a absorber las malas vibraciones del ordenador parecía mustio, o yo lo veía así.
CAPITULO XVII. Reencuentro
Estábamos físicamente enfrentados, como para evidenciar un cierto distanciamiento.
CAPITULO XVIII. Gema
Apareció aquella mañana en mi piso, temprano, pero no lo bastante como para que no se enteraran todas las vecinas.
CAPITULO XIX. Interludio; aclaraciones confusas
(Del gr. κατλυσις, disolución, acabamiento). Transformación química motivada por sustancias que no se alteran en el curso de la reacción.
CAPITULO XX. Sereira / Dolphins
No es exactamente como ella lo contó, pero quise conservarlo como un preciado regalo.
CAPITULO XXI. Hugo
Le mauvais goût mène au crime: El mal gusto conduce al crimen.
CAPITULO XXII. Consecuencias
-Hay que reconocerle una gran capacidad de recuperación –oí que comentaba Eugène con alguien, antes de abrir los ojos, y tratar de enfocar lo que quise suponer su sonrisa-.
CAPITULO XXIII. Regajal: Lugar de regajos.
regajos: Charco que se forma de un arroyuelo. El mismo arroyuelo.
CAPITULO XXIV. Una interferencia
Existen planos que se cruzan y planos paralelos.
CAPITULO XXV. Araxis, Time machine
El mecanismo funcional del viaje en el tiempo es muy simple, realmente. Precisa de un pequeño entrenamiento que no es comparativamente mayor que aprender a montar en bicicleta, por ejemplo. Todo ello contando con la Máquina.
CAPITULO XXVI. Avanzadilla
Nunca me había preguntado dónde vivía Eugène.
CAPITULO XXVII. Trampa
Llegar a la sala subterránea se había convertido en una operación tan repetida, que es probable que los patos estuvieran ya habituados a nuestras excursiones nocturnas.
CAPITULO XXVIII. ¿Dónde está Mila?
Al llegar a mi apartamento, el doctor se apresuró a dirigirse al ordenador, impaciente ante la tardanza en arrancar de mi máquina, que con anterioridad había alabado tanto.
CAPITULO XXIX. Un juego...
Hasta ahora, todo había sido un juego.
CAPITULO XXX. Capítulo inconcluso
¿Y de qué forma crees que puede ser esto útil para la sociedad?
CAPITULO XXXI. Sueño
Eugène no había llamado después de sus retorcidas explicaciones, ayer.
CAPITULO XXXII. La Interpretación de los sueños
Me sorprendió el interés de Eugène por conocer mi sueño. Tanto como verla aparecer por mi apartamento tan temprano.
CAPITULO XXXIII. Venus
-Lo más importante es la Venus.
CAPITULO XXXIV. E-mail
from sereira@yole.com to insacular@coldmail.com.
CAPITULO XXXV. L’Anneau tournant
Villleroy trouve pour Louis des compagnons plus adaptés à son rang. Ils jouent ensemble à l'anneau tournant et au volant, il tire aussi des pétards et de petites fusées.
CAPITULO XXXVI. La clave
Finalmente, ante la afasia de la maciza torre, optamos por sentarnos en uno de los bancos de piedra cercanos a la fuente, a la sombra de los arces.
CAPITULO XXXVII. La Puerta / Ciencia ficción
Inopinadamente, encontré a Eugène en mi apartamento, delante de la pantalla del portátil, leyendo.
CAPITULO XXXVIII. Alquimia
La proyección de la torre, de unos determinados relieves de la torre, en su centro geométrico, alineados con el sol en el ocaso de su solsticio, determina una posición de las doce posibles del Anneau-Tournant, con una declinación, ascendente o descendente con respecto a las otras.
CAPITULO XXXIX. Puesta de sol
Teníamos que esperar a la puesta del sol, para la que aún faltaba una media hora.
CAPITULO XL. Recepción
Tanto el paisaje como la situación resultaban asombrosos.
CAPITULO XLI. Se me hace un nudo...
Se me hace un nudo en el estómago, que no se deshace con nada.
CAPITULO XLII. Eugène Kaputt
Mi sentimiento de culpabilidad era evidente, aunque irracional.
CAPITULO XLIII. La diosa
Sobre la pantalla del procesador de textos parpadea...
CAPITULO XLIV. ¡La física cuántica es algo doméstico!
-Haz el favor de mirar en la base de datos: ¿Te suena Juan T. Volta?
0 comentarios